Forma ¿? Función

noviembre 29, 2009

Históricamente el ser humano ha concebido muchas de sus ideas, sentimientos y pasiones a través de conceptos opuestos. Que sí, que no. Blanco o negro. Bueno o malo. Los opuestos se atraen, se necesitan, se definen. Definen al ser humano, lo identifican, lo diferencian. Se es una cosa o la otra, nunca ambas, nunca ninguna. Así, sólo se ve una cara de la moneda, en donde pareciera que los matices inquietan, movilizan, confunden, y recuerdan que los extremos nunca son buenos.

Como toda disciplina humana, el diseño no está exento de esta particularidad. Durante años han existido posiciones encontradas respecto a este tema, desde aquellas que proponían diseños de formas lúdicas que poco tenían en cuenta la función final del objeto, a aquellas que adherían por completo a un racionalismo funcional en donde raramente importaba la expresividad de los factores estéticos.

Afortunadamente, en medio de estos extremos se abre paso un océano de matices que abarca desde alternativas más funcionales, expresadas a través de formas austeras, a inclinaciones más estéticas que conciben la función mediante morfologías más expresivas y elocuentes. Así, el diseño navega en una amplia diversidad que permite a cada individuo encontrar una postura con la cual identificarse, interpretar el mundo objetual que lo rodea y expresarse a través del mismo.

Símbolos incuestionables del diseño, los siguientes objetos han sabido expresar, y superar, los desafíos de esta dicotomía:

Más allá de la función – Cortaplumas Victorinox (1891- actualidad)

Con tan sólo 185 gramos a cuestas, esta pequeña maravilla del diseño incluye hasta un máximo de 31 herramientas diferentes. Y no existen límites. Sin embargo, son pocas las personas que adquieren esta famosa navaja con el objetivo de dar uso pleno a todas sus funciones. Y es que la pasión del rojo en combinación con el inmutable acero inoxidable realzan las formas puras que enmarcan el emblemático escudo del ejército suizo, extasiando de sueños de aventuras a cualquiera que la contemple. Su estética arrasa con su rigurosa polifuncionalidad y la convierte en símbolo de la supervivencia humana.

Prestigiosa practicidad – Cartera Louis Vuitton (1926 – actualidad)

Una famosa cuadrícula bicolor acompañada del emblemático monograma conformado por dos iniciales superpuestas entre estrellas y flores de lis. Cualquiera se atrevería a arriesgar que se trata de una cartera Louis Vuitton. Símbolo contemporáneo de feminidad, prestigio y elegancia, tiene entre sus antepasados aquellos equipajes cómodos, espaciosos y funcionales que el mismísimo Louis Vuitton confeccionaba para la clase alta europea en los inicios de su carrera. Hoy poco importa cuáles son sus prestaciones en cuanto a espacio y comodidad. Su función es ahora la de reafirmar y acompañar la belleza que toda mujer atesora en su interior.

Síntesis estética y funcional – Silla BKF (1938 – actualidad)

Varillas de hierro se curvan con ritmos crecientes y decrecientes, como una cordillera de montañas en cuyos picos se sostiene una superficie de cuero que cumple las funciones de asiento y respaldo al mismo tiempo, atrapando y reteniendo al que allí se sienta. Su peculiar morfología permite adoptar varias posiciones desestructuradas entregando un dinamismo constante al usuario, que se contrapone con su función primordial de descanso. Su estética y su función se funden logrando cualidades de universalidad y atemporalidad que dan lugar a un “objeto de culto”, símbolo no sólo del diseño argentino sino también de la propia modernidad.

Contenedor de pasiones – Bolígrafo Bic (1938 – actualidad)

A pesar de su aparente simplicidad, la birome es una maravilla funcional de la ingeniería mecánica. Desde que fue inventada hasta la actualidad, prácticamente no se han producido cambios sustanciales en la idea original. Sin embargo, su austera y depurada estética, como respuesta a una demanda de consumo masivo, recuerda permanentemente que ha sido testigo directo de la vida del hombre y mensajera de sus palabras, posibilitando la transmisión del saber y la difusión de ideas en el tiempo, dejando constancia de sentimientos, costumbres y pasiones.

Belleza escultural – Silla La Chaise (1948 – actualidad)

Inspirada en la obra “Floating Figure” del escultor Gaston Lachaise, el poder de seducción de esta imponente escultura de diseño radica en su increíble fluidez formal, que vibra en los ojos de cualquier espectador como si este objeto tuviese vida. En vano sería explicar que dicha morfología nace de arduos estudios funcionales de las posiciones sedentes y recostadas del ser humano. El espectador ya ha sido hipnotizado. Su lenguaje orgánico expresa toda su fuerza mediante un sensual y armónico vocabulario formal, que se conecta con el individuo apelando a su más profundo y primitivo sentido de la belleza.

Elegancia, pureza y eficacia – Silla Thonet (1959 – actualidad)

La madera se curva. Pareciera moverse. Fluye. Ritmos ascendientes y descendientes. Curvas y contracurvas que remiten al desarrollo del tallo de una planta, como si quisieran imitarse los procesos constructivos de la naturaleza y no tan solo sus formas acabadas. Naturaleza en movimiento. Así podrían describirse las tradicionales sillas Thonet. Pero también en cada una de ellas se puede notar una búsqueda por la economía en sus procesos productivos, una normalización de piezas modulares e intercambiables y la sistematización de los embalajes con un máximo de piezas en un mínimo volumen. Como enunció el famoso arquitecto y diseñador Le Corbusier: “…nunca se realizó algo mejor en cuanto a elegancia en la concepción, pureza en la ejecución y eficacia práctica”.

Universalidad y atemporalidad – Porsche 911 (1963 – actualidad)

El Porsche 911 hizo su primera aparición en el Salón de Frankfurt de 1963, sin que Ferry Porsche, ni nadie en la exposición, supiera que comenzaba unos de los viajes más largos en la historia del automóvil. Caracterizado por la síntesis y pureza de sus formas en combinación con el bramante rugido de sus motores, el 911 se convirtió rápidamente en un emblema de la marca alemana. Elegante y deportivo. Inalterable y dinámico. Sensato y atrevido. Todo al mismo tiempo. Este auto ha sabido conjugar conceptos opuestos, como su estética y funcionalidad, para dar lugar a un objeto universal en cualquier espacio y tiempo.

Cada cosa en su lugar – Lámpara Tolomeo (1987- actualidad)

Esta lámpara podría ser considerada un verdadero best-seller de la iluminación; con más de 20 años de edad se ha transformado en un clásico para el que no pasa el tiempo. Compuesta estructuralmente por formas depuradas como un brazo articulado mediante tensores, un difusor en forma de cono y una base cilíndrica, ofrece una infinidad de combinaciones funcionales que van desde lámparas de pie o escritorio a apliques de pared o de techo. La armonía con que sus piezas se vinculan entre sí, como si se tratase de un gran rompecabezas, resalta una estética que nace de la dificultad que encierra el hacer expresivo y bello un objeto con el simple recurso de estructurar y ordenar equilibradamente sus elementos funcionales.

Cuando la estética es la función – Juicy Salif (1990 – actualidad)

Una famosa frase funcionalista enuncia que “la forma sigue a la función” proclamando que la estética de un objeto debe estar supeditada a la funcionalidad del mismo. Este sin duda no es el caso. Es muy probable que “Juicy Salif” no sea el mejor exprimidor de cítricos que exista. Su atrevida y lúdica morfología de ritmos cambiantes, sutiles y abruptos al mismo tiempo, reclama la atención de cualquier individuo que lo contemple. Así, el objeto habla, escucha. Ha sido concebido estéticamente para enamorar la mirada. Su función objetiva como exprimidor se ve mermada por las “insolentes” formas elegidas para su expresividad estética. La estética es, sin duda, su función.

Escrito por Lucio M. Traficante. Publicada en la Revista Doquier, edición n° 58 del mes de octubre del 2009. Para mayor información visitar http://www.doquier.com.ar

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3 comentarios to “Forma ¿? Función”

  1. Ana Paula Berardo - Publicista / D.G. said

    Reafirmo la frase célebre del genio y tan querido Ludwig Mies Van Der Rohe : Menos es más….y si estaba formulado como una pregunta…lo convierto en afirmación!
    Saludos!

  2. luis maría pini said

    Cuando estudié arquitectura en la UBA en la década del 70 mis docentes seguían el lema: la forma sigue a la función para enseñarme a diseñar!? Tarde y solo llegué a entender que LA FORMA ES LA FUNCION y hoy es mi lema y así entiendo el diseño. No puede diseñarse sin pensar la funcionalidad del objeto que diseño, y diseño a través de la forma pues así se expresa un verdadero artista. saludos y felicitaciones! Luisma.

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